NULIDAD CONTRA LA MARCA CROSSFIT EN CHILE

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Por Rodrigo Sammut

En 2011, el ciudadano chileno, Cristian Ciudad Cueto, solicito y registro la marca CROSSFIT en Chile, para la clase 41 (asesorías y capacitación en materia de actividad física y deportiva en todos sus ámbitos por cuenta propia o ajena, los que se podrán prestar en forma directa o a través de convenios con particulares. además, la creación, producción, realización y de eventos de índole deportivo). Este titular fue certificado por la casa matriz estadounidense CROSSFIT, Inc. y a su vuelta a Chile, registró dicha marca, sin autorización del creador de este método de práctica deportiva.

Para poder impartir clases de Crossfit es necesario ser un profesor certificado por Crossfit, Inc. Estados Unidos. A pesar de ello, Cristian Ciudad registro esta marca sin el consentimiento de sus creadores. Estos últimos contactaron con el titular de la marca en Chile para informarles de la infracción a los derechos marcarios de Crossfit, Inc. y pedirle la cesión de la marca, pero sin éxito.

En paralelo, Crossfit Inc. registro en Chile la marca CROSSFIT en clases 25 (prendas de vestir, calzado, artículos de sombrerería) y 28 (equipamiento de ejercicios, máquinas de ejercicios y pesas para ejercicios), sin mayor objeción en aplicación del principio de especialidad, que permite la coexistencia de marcas idénticas para actividades diferentes, salvo ciertas excepciones.

Ante la falta de resultado, a principios de 2015, la sociedad norteamericana presento una acción de nulidad en contra del registro de Cristian Ciudad, con el fin de tener protegida la marca CROSSFIT para la clase 41 (organización de eventos deportivos).

Esta situación es común cuando una marca se hace rápidamente conocida a nivel regional o mundial y terceros de mala fe intentan aprovecharse de una marca ajena. El principio de territorialidad, es decir que la protección de las marcas se limita al país donde se registra, implica que los procedimientos de registro se hagan país por país, lo que aumenta este tipo de situación de mala fe.

Además, es recomendable impedir que distribuidores, importadores u otros terceros vinculados con el titular de una marca como CROSSFIT puedan solicitar un derecho marcario en sus respectivos países. De lo contrario, estaríamos diluyendo el control sobre nuestra marca, pudiendo resultar en un perjuicio en cuanto a la imagen corporativa o de nuestros productos y servicios.

 

Para mayor información sobre marcas, contáctenos a info@andesip.com